LA PRESENCIA DE MI PADRE
Esta tarde se apareció un Señor que viajaba desde el Colegio Montúfar hasta no sé donde. Entonces yo tuve que abordar un bus que me llevara hasta la Universidad Católica, donde estoy terminando unos estudios que me impuso la Universidad, allí estaba sentado en el puesto final del bus azul grande, era un bus urbano de la ciudad de Quito.
El señor tenía aproximadamente unos 80 años. Cargaba en su cabeza un sombrero plomo, nuevo de paño. Vestía un pantalón negro y zapatos charolados negros. Tenía la voz ronca, pero si le entendía lo que hablaba.
Me contó que había sido un ex-militar que había llegado hasta el grado de capitán del ejercito ecuatoriano. Pero yo le indagué más, aunque era desconocido para mi, pero sin miedo le comencé a preguntar, en primer lugar le dije qué opinaba del acuerdo que hizo el gobierno ecuatoriano con la Unión Europea, sobre el asunto de exportación de productos no petroleros, entonces, aquel viejecito me contestó que era una mal hechura del gobierno.
El gobierno ya no sabe qué hacer ya que tiene una deuda con el país de China, de aproximadamente 50 millones de dólares, entonces el gobierno ya no sabe qué hacer, la vida en nuestro país se vuelve más dura. Sin embargo sigue realizado acuerdos comerciales, a ciencia cierta no se sabe si es por conveniencia o es por que la Unión Europea le presiona con subir aranceles a sus importaciones. No se se sabe a ciencia cierta.
Aquel viejecito, ex militar seguía desarrollando la conversación y ya habíamos pasado el trébol, y yo le seguía preguntando que cuánto era su sueldo en aquel entonces que era militar y él me contestó que ganaba 150 sucres y que en ese entonces era mucho mejor que ahora, con el dólar que se gana hoy, no alcanza para subsistir. Los trabajadores sufren mucho porque no hay plata para vivir dice la canción de Virgen de la Merced, compañera de los pobres, esperanza de una tierra que busca y grita <<liberación>>, el hombre afirmaba que los 300 dólares que se gana ahora no alcanza para una familia de 4 miembros. La canasta familiar está por los sueños. La vida se ha vuelto dura repliqué que la vida se ha tornado más difícil, apenas se anda con el pasaje en bolsillo, tal vez será que he pagado demasiado dinero a la Universidad, sobre todo al curso de Inglés que cuesta 712 dólares por ser reingreso y por extensión de crédito.
No sé en realidad qué pasó, so pretexto que debo sacar el título, tengo que pagar tanta plata, no estoy de acuerdo pero me toca transitar en este sistema corrupto, sistema corrupto, estoy cansado de esta situación , pero hay que seguir adelante, no desmayar.
De inmediato observé qué llevaba el señor del bus compras en una funda azul de 10 centavos, dentro de la bolsa está un paquete de papel higiénico, supongo que vino comprando por el Centro Comercial el Recreo. Cerca de su pie izquierdo estaba su maleta negra semi abierta, pero no puede ver que contenía, entonces, el señor estaba concentrado a la conversación que yo le realizaba, y le seguía preguntando que era de sus hijos, él decía ya todos están formados y preparados. Yo le contaba que iba a estudiar en la universidad, estaba tan cansado que era la única manera de disimular el momento que estaba pasando, me pasa que estoy preocupado, que estoy meditabundo por la situación del trabajo y del estudio, ya que vengo de uno de los Distritos de Educación del Sur de la ciudad, donde todo se ha vuelto burocrático, todo se ha tornado un caos. Antes se hablaba con las autoridades y se solucionaba de esta manera, pero hoy ya no es así, Se tiene que hacer muchos papeles. Esto es una pasadera de tiempo, ya no se sabe a qué atenerse. ya no sé sabe qué medida realizar. No había almorzado. No había bebido ningún refresco. Mi labios están resecos, desde el inicio de la semana. Entonces, el señor estaba atento a mis palabras y me regresaba a mirar, y estaba angustiado porque no hay dinero para seguir adelante. No tengo a mi Padre que me apoye y consuelo a mis penas. Lo único que le dije al veterano que me escuchaba con atención que mi padre falleció ya hace cinco meses atrás. El ya no está, pero me dejó ese camino por recorrer y llegar hacia la meta de todo estudiante católico. De ser un Licenciado de Comunicación y Literatura. Ya voy avanzando. El señor me decía ánimo y acabé que con un título puede seguir hacia adelante, conseguir un mejor destino, destino de bondad, destino de amor y comprensión con todas las personas. Entonces al expresar que mi padre me dejó este camino para llegar a la meta, sentí que me quebraba la voz y quería llorar, pero antes llegué a la parada de la universidad y simplemente me despedí, pero ya dentro de la universidad sentí algo extraño, una sensación de divinidad, no era cualquier señor ni ex militar, estoy convencido que fue mi papá y me dijo que saque el título ya, que será mejor así, con título saldrá hacia adelante.
Y así fue y así sentí y así experimenté la presencia espiritual de mi papá que falleció hace mucho tiempo atrás. Llegué a la Universidad y me puse a escribir lo que me acabó de suceder.
Es un texto que me gusta mucho
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