LLUVIA
Calzada que ha humedecido el sendero
y la lluvia que cae cada tarde
Y moja el corazón de quien pisa
el camino de la vida con dureza.
Sus gotas son similares a los granos
Blancos de arroz de costa ecuatoriana,
Que ansío beber una fontana
De dulce néctar que calma la ansiedad.
Esas gotas tan diminutas se convierten,
En brazos incontenibles de ríos,
sus aguas cristalina se han cambiado
a cafés oscuras por la mezcla del lodo
Y la inconsciencia moral del hombre.
Aguas que caen sobre la coronilla
De quien a traviesa presuroso
Por el rincón colonial de Santo Domingo
Plaza de la tradicional agua de San Vicente.
Refresca y refina los pómulos del peregrino,
Hiela los pulmones porque sus aguas
Penetraron los orificios de la cruel tela
Que cubre el cuerpo inmaculado de la vida.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario