1.-
MAYOR ENSEÑANZA DE SU PADRE.
Mi
padre fue una persona que luchó por su familia; y fue valiente en todo momento
y circunstancia de la vida, jamás fue débil en este aspecto.
2.-
FRASE QUE RECUERDA…
Una
de las frases que siempre lo manifestaba es: “que el pan de cada día, Dios no
da por uno, sino por los hijos”. Esta frase significa que Dios siempre nos
ayuda en los momentos más difíciles, al menos a mí que siempre no he tenido
mucho dinero, siempre lo he aplicado este lema y me ha ido mejor y se ha
cumplido el mensaje profético de mi Padre.
3.-
SENTIMIENTO QUE NACE A LOS TRES AÑOS DE SU PARTIDA
El
sentimiento es de amor por el padre que vive en cada uno de los corazones y
como afianza una de mis profesoras que tuve en Universidad: Dra. Miriam Merchán
Barros, Profesora de Literatura Clásica: “Nuestros
padres siguen vivos mientras los llevemos con nosotros, mientras los volvamos a
traer a nuestros corazones -mientras los recordemos-.”
4.- METODOLOGÍA EN LA FORMACIÓN DE SUS HIJOS.
Al menos mi Padre utilizó la metodología de respeto y de amor.
Jamás de los jamases se descuidó de ningún hijo. Al menos dejó la formación y
el buen ejemplo como padre de familia, como hombres religiosos. Siempre respetó
en sus decisiones, por lo cual, me
permitió elegir lo que a uno le agrade.
5.- ANÉCDOTAS
Mi padre fue una persona
que me impulsó desde el inicio en mis estudios secundarios, cuando estaba en
primer curso lo que ahora es octavo, viajábamos desde Quito a Azogues en 1986,
allí me fue a dejar en el Seminario Menor de los Franciscanos, y para quedarme
un poco más tranquilo me dejó en una mano un helado de palo, sabor a mora y en la
otra, otro helado más de mora. Consentía y a la vez se preocupa por su hijo. Y
mi padre ya se regresó a Quito.
6.-
DESCRIPCIÓN DE MI PADRE
FÍSICA:
Era de estatura mediana, de cabello negro, fuerte, de ojos cafés claros. Su
cara era alargada, sus orejas amplias y atentas. Era gruesito. Caminaba seguro
y rápido. Tenía buenos brazos y cuando era joven hacía fuerza. Su espalda era
amplia. Tenía músculos en sus brazos y pernas. A sus 42 años ya se puso
dentadura postiza. Sus cejas abultadas y negras. Sus pestañas rectas. Sus
pómulos eran firmes, labios gruesos y a la vez finos.
MORAL:
Era alegre. No era resentido. Era amoroso por sus hijos, por su esposa, por su
madre, por sus hermanas religiosas, siempre los nombraba a sus hijos
fallecidos: Carlos Eloy y Nancy Celina. Era cantante de sanjuanitos y música
nacional.
7.-
VIRTUDES Y DEFECTOS
Entre
las virtudes que tenía: piadoso, devoto de la Virgen María. Cantaba a la Virgen
María. “A tu amor nos acogemos”. Era hogareño. Ayudaba a hacer los quehaceres
domésticos, cocinar, lavar la ropa, barrer, tender las camas.
Defectos:
No quiero escribir los defectos porque sería una ofensa martirizar pues ya con
el sufrimiento de la enfermedad del cáncer al estómago demando sus defectos que
tenía.
8.-
EL AFECTO POR SU FAMILIA
Era
bien afectuoso con toda la familia y
prueba de todo eso hubo demasiada gente tanto en Quito como en San
Miguelito para despedir y dar el último adiós. Era afectuoso con todos sus
nietos. Nunca dejó de compartir lo poco o lo mucho que tenía. Era generoso con
todo y con todos. Era muy sociable.
9.-
ASPECTO RELIGIOSO Y DE TRABAJO
Demasiado
religioso: Rezaba el rosario de la aura que sintoniza en la Francisco Estéreo,
aquí en Quito, cuando vivía en San Miguelito, sintonizaba la Radio Paz y Bien.
Iba a Misa casi todos los domingos. Rezaba por los difuntos. Le encantaba rezar
la novena al Niño Dios. Le gustaba el rezo por el mes de María- Mayo. Siempre
estaba pendiente de las fiestas de los santos y de los tiempos fuertes de la
Iglesia católica: Navidad, Semana Santa.
En
su trabajo era normal, responsable, querido por sus compañeros. Era comedido,
también preparaba y colaboraba con sus compañeros para compartir el almuerzo
con sus compañeros de trabajo. Era querido por sus compañeros y le decían. “Don
Manuelito”.
10.-
ALGO IMPOSIBLE
Lo
que haría es portarme bien y respetarlo con sus virtudes y defectos. Qué haría.
Haría que no sufriera mucho por su cáncer. Le ayudaría lo que más pudiese. No
faltarle el respeto. No ofenderle con mis comportamientos malos.