Lluvia que no escampa,
el frío entra por la yema de los dedos,
es insoportable el dolor de la vida,
existencia de oportunidades
de trabajo que requiere de creatividad,
herramientas digitales,
que queman el tiempo en su desarrollo,
escoger una imagen que simbolice
el tema de la vida triste y preocupada
del destino que espera al insensato.
Melodia de Praga que le invita
a la meditación profunda del alma,
encontrarse son una realidad sensible,
un mundo donde se describe
el paisaje húmedo, frutas con gotas
de agua de la lluvia.
Ojos que necesitan el masaje de
las yemas de los dedos
que relajan y producen paz,
armonía y el amor
que se acaba como brazas de leña
que arde al fuego que abriga
el corazón compungido del destino.
Disponible está el corazón
para el amor que destila ternura
como agua ardiente de Balsapamba.
Sigue el frío húmedo
el sol se ha ido al reclinatorio de Morfeo,
armoniosa melodía que penetra
el orificio del oído acústico de la existencia.
Va y viene el son de la música pragueña
como cobija del viento cubre la mejilla del humano;
el ritmo musical te aleja del agitado dolor
de la desdicha y la ruina del hombre.
Mientras más bajita sea el ritmo de la Tuba
o flauta traversa que es como dulce al paladar.
Esta música me recuerda el filme
La vida es Bella, donde el amor y la inocencia
son adormecedores de la cruel mortandad
de aberrante poder alemán.